¿Qué sucedió con el Pique Alberto? La Ley de Monumentos fracasa otra vez


"Jamás se supo como salvó (traspasó) la barrera...se la vio por un instante agitar sus piernas descarnadas en el vacío y luego, sin un grito, desaparecer en el abismo. Algunos segundos después un ruido sordo, lejano, casi imperceptible brotó de la hambrienta boca del pozo..."
Con estas palabras Baldomero Lillo describió en su obra Subterra el oscuro suicidio de una viuda al perder su único hijo en una de las minas de Lota; lanzándose mas de 350 metros hasta el fondo del pozo. Lo vimos en la película homónima de Marcelo Ferrari en 2004, en la cual la desdichada mujer se lanzaba por la boca de un pique, como el Alberto hasta perderse en la oscuridad (min 42:54). 

Hablar de Lota es hablar de su gente, de sus extrañas palabras, de su gastronomía, de su arquitectura inglesa, de sus fábricas, de las minas, del Pique Alberto, del monumento resguardado por una ley tan antigua creada bajo el mandato de la Unidad Popular en los 70.





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Los mas viejos podrían contarnos, el Pique Alberto era el lugar en terreno para aprender a trabajar en la mina, ellos lo conocían como el Pique escuela donde se les enseñaba a fuerza bruta a extraer el mineral, para luego ser enviados al resto de los pozos carboneros. Sin embargo los mas viejos han olvidado, el óxido ha ocultado las huellas de cientos de historias, el agresivo Pacífico ha corroído la añosa cabria (armadura de fierro para subir y bajar las jaulas) que se levantó en los albores del siglo XIX, por orden del mismo Luís Cousiño, el hijo del fundador de la industria, quien tuvo la idea de, en 1875 cavar, cavar y cavar en un afán industrial abusivo para algunos y acertado para otros.

Ya en la infancia de la Mina Alberto los viejujos llegaron a punta de pico y pala a los 140 metros de profundidad y, cual hormigas, llenaron de túneles el fondo del Golfo de Arauco. Se atrevieron a internarse bajo el mar cuando ningún país en ese entonces lo había pensado siquiera, desafiaron a la tierra y ganaron; introdujeron la electricidad allá abajo, armaron máquinas, pusieron teléfono cuando ni las grandes ciudades contaban con uno, bajaron cientos de caballos, los reemplazaron por carros, convivieron con ratones y aprendieron a trabajar con ellos, laborearon con inocentes mocositos de 8 , 10 o 12 años, y enfrentaron al mismísimo Diablo al entrar a sus oscuras tierras. Toda esa obra se mantuvo hasta nuestra mal nacida época cuando pusimos esta historia a resguardo del olvido y este cobró la cuenta, con intereses.



Los tiempos cambian, para bien dicen aquellos que no pueden dejar de mirar el celular, para mal dicen aquellos que se criaron jugando a la escondida en las calles, sea como sea, pareciese que ya no hay lugar para el pasado, que la inversión de unas cuantas chauchas en protección de un montón de fierros, em ya no vale la pena, hasta yo me he contagiado con el "pa que", pa que gastar horas y horas en escribir sobre Lota, un mojón oscuro en el trasero de Chile, lo peor es que ese "pa que" se lo creyó Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet y Piñera; pa que invertir en Lota, pa que? que se coman entre ellos...y asi fue. El kilo de chatarra se compra harto en Lota Bajo, por eso desaparecieron cientos de metros cuadrados de una Fábrica  de ladrillos y cerámica de la cual apenas recuerdo su nombre. Si no hay (buenas) políticas públicas, si no hay intenciones concretas, poco es lo que se puede hacer en el lastre llamado Lota, que de paso arrastra a Coronel y a Curanilahue al mismo saco de robos, violencia, cesantía, drogadicción y muchos puntos suspensivos.

Que paja hablar de esto una y otra vez, ya perdí la cuenta cuantas veces he contado la misma historia, actualizándola una y otra vez, y esto no para, vamos de nuevo. El 2010 se quemó la Estación de trenes de Lota Bajo, por allá dicen que aprovechando el caos en la ciudad entraron a robar y lo quemaron todo, por acá dicen que ingresando algunos vagabundos provocaron las llamas, a esta altura a quien diablos le importa. El 2013 unos mal nacidos rompieron una de las dos antiquísimas esculturas de bronce en plenas narices de la muni, ahí en la Plaza de Armas. El mismo año quemaron el hospital de la Compañía Minera, que levantaron en 1872 y ahí está, hecho caca. El año del terremoto el Teatro CECIL dejó de funcionar pues un temporal arrancó todo lo que se llama techo, y ahí está. El Fuerte de Lota, donde se fundó la ciudad alrededor de 1660 se encuentra entregado a su suerte, el Parque de Lota (Isidora) irreconocible tras el Terremoto, lo mismo que las instalaciones de superficie del Chiflón del Diablo, el edificio del Desayuno Escolar de Lota Bajo que es pura cáscara, la Casa del Administrador del Muelle de Embarque incendiada hace poco mas de una año, y asi, un largo etcétera resguardado bajo la ley de Monumentos nacionales que si continúa como está los verdaderos dueños de futuros monumentos se opondrán a que sus propiedades pasen a tener esa declaratoria, la razón? bueno esto es similar al dicho que dice, "no come y no deja comer" La ley no hace mucho y nada deja hacer.



Uno mas a la lista...

Lo que se añade a la lista de hoy, 2017, es la estructura superior de la mina Alberto (1875), la cabria original de fierro, esa que fue armada a la antigua, con remaches del siglo XIX sobre un acantilado de mas de 30 metros frente al océano, resguardado por un murallón que ya se cayó por completo al mar. Esta cabria tiene, tenía forma rectangular; una caja de 3,88 x 2,53 metros y soportaba (subiendo y bajando) hasta las 250 toneladas de carbón cada día. Por acá existía un pequeño fuerte militar para proteger las minas cuando España quiso bombardear Lota. Por acá salieron los últimos caballos del fondo de las galerías en 1915, por acá se vieron las cámaras de la película Subterra, por acá anduvieron algunos solitarios turistas, en busca de la mejor foto para incluirla en el hastag #RuinasDeLota 

No hay que ser experto para ver que la estructura cayó simplemente por el desgaste del material; toda la armadura ha estado expuesta a la corrosión desde hace mas de un siglo y desde hace poco mas de veinte años que no se le realiza la manutención adecuada. Matemáticamente era imposible que la estructura cediese pues descansa sobre la base triángulos; es decir, todo el enrejado, al estar bien armado entre si, hacía que fuese muy difícil que esta tendiera a pivotear sobre alguno de sus cuatro apoyos. No hubo mantenimiento de la estructura y con el último temporal de viento y lluvia de hace algunos días terminó cayendo.


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Análisis exhaustivo a la Ley de Monumentos

Artículo 1: Son monumentos nacionales y quedan bajo la tuición y protección del Estado...

Fin del análisis.



Es tan poco importante el tema y tan cliché, que como muchos otros en su tipo que he escrito, no se comparte en las redes sociales como algunos mas "chistosos"; nos acostumbramos simplemente a actualizar el hastag #RuinasDeLota.




Gracias Alejandro Concha por las fotografías facilitadas.




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